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Reseña histórica de Belchite

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Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España.
Escrito por Pascual Madoz (1.845)
Detallede Belchite (Zaragoza)
Villa con ayuntamiento de la provincia, audiencia territorial, capitanía general y arziprestazgo de Zaragoza (a 10 leguas), cabeza del partido judicial y administración de rentas de su nombre.

Situación: está situada en un llano al pie de unas pequeñas alturas que se elevan por las partes del sur y oeste y a 250 pasos de otra que se levanta por el este, en cuya cima se encuentra el Calvario, y después ensanchándose progresivamente, llega hasta el río Cinca formando una llanura de 5 o 6 horas de extensión con 2 o 3 de anchura en algunos puntos. El que ocupa la población es bastante ventilado.

Clima: su clima es saludable; siendo sus enfermedades más comunes las pleuresías y pulmonías en la clase de agudas y las espasmódicas y dolores reumáticos entre las crónicas.

Interior de la población y sus afueras: la forman 800 casas, generalmente de 3 cuerpos, cómodas y de unos 40 palmos de altura; están distribuidas en 5 plazas, 16 calles y 20 callejuelas.

La principal se llama la Plaza Nueva que ocupa el centro de la villa; es un cuadro imperfecto de 130 palmos de largo por casi otros tantos de ancho; el edificio más notable que contiene es la casa consistorial o de ayuntamiento.

Cerca de ella hay otra plaza que se distingue con el nombre de Plaza Vieja o de San Juan, y es un cuadro oblongo de 110 palmos de largo y pocos menos de ancho. Antes había una iglesia dedicada a este Santo que se ha convertido en teatro; todavía se conserva en su torre el reloj que hay en la población para servicio del vecindario.

Hacia el este se halla la tercera plaza denominada de la Iglesia, es otro cuadro oblongo mas imperfecto todavía, que cuenta 150 palmos de largo por 100 de ancho y en ella se ven la parroquial, el antiguo cementerio, cerrado hoy a consecuencia de las órdenes vigentes sobre la materia, y otro edificio conocido por la casa abadía que perteneció al cabildo de Zaragoza y servía para custodiar los productos de los diezmos.

La cuarta plaza está en un extremo de la población se titula de San Salvador y contiene los restos de la que fue mezquita y después iglesia de aquel santo; forma un círculo irregular de 80 y 60 palmos en cruz.

Y la quinta y última plaza en otro extremo de la misma, es más irregular aun que todas las otras por su anchura muy desigual; la llaman la Plaza del Convento y en la parte final mas angosta aparece el edificio del que fue convento de Agustinos calzados.

Las calles y callejuelas, aunque empedradas, están bastante desatendidas y si bien las principales se hallan regularmente limpias, reina más generalmente la falta de policía urbana en todas.

Hay 6 tiendas de comercio, 5 de abacería, en las que también se venden lienzos, pañuelos y bayetas, 13 de solo abacería y 5 confiterías; asimismo hay un hospital cuyas rentas consisten en la producción de dos campos, que valdrán en venta de 2.000 a 3.000 reales, una escuela de primeras letras dotada con 4.000 reales, que pagan los padres de 120 niños que concurren a ella y está servida por un maestro examinado y un pasante, al que se da una retribución por separado, y otra accidental que desempeña un individuo que antes fue maestro de la villa a cuya casa asisten 30 discípulos. Las niñas en número de 180 acuden a recibir las lecciones propias de su sexo, y algunas de leer al convento de San Rafael de Terceras de Santo Domingo.

Hay también una iglesia parroquial bajo la advocación de San Martin, servida por un cura, un coadjutor, 2 racioneros, 8 beneficiados, 2 de ellos particulares, un sacristán y un organista; el curato es de primer ascenso y su provisión corresponde, como la del coadjutor, racioneros y 6 beneficios, a S. M. o el diocesano previa oposición en concurso general. El nombramiento de sacristán y organista lo hace el ayuntamiento. El edificio es antiguo, de ladrillo y de una construcción original, más bien parecido al orden gótico que a otro alguno. Se compone de 3 naves de las cuales la de en medio consta de 160 palmos de larga, por 50 de ancha y 64 de alta. Tiene 21 altares de los cuales el mayor, que es de estuco, y muy bueno, representa en una herbosa estatua de madera a San Martin montado a caballo y en actitud de partir con la espada la capa para un pobre que le pide limosna, con 4 medallones a cada lado figurando diferentes pasos de su vida, y más abajo otros dos que representan el nacimiento de Releo y la adoración de los Santos Reyes; los demás no ofrecen nada notable. Tiene también un buen coro con sillería regular, órgano y cómoda sacristía; la torre es igualmente de ladrillo con 4 cuerpos y 200 palmos de elevación por 30 de anchura en cuadro. Antiguamente poseía esta iglesia entre sus alhajas una magnífica custodia de plata de bastante peso, y unas vinagreras de oro que regaló el arzobispo Cortés, hijo de la villa, pero desaparecieron en tiempo de la guerra con la Francia.

Además de la iglesia referida se halla abierta con culto público la del ex-convento de Agustinos calzados de que se ha hecho mención, y 2 ermitas una de ellas dedicada a Nuestra Señora de los Desamparados.

El cementerio ocupa un punto ventilado fuera de la población alrededor de la cual hay 7 pajares.

Las aguas que sirven para beber los vecinos y para los demás usos domésticos, son conducidas por medio de acequias del rio Aguas o Almonacid de la Cuba, que es el único que baña el territorio. No tiene paseos destinados con este objeto, pero todas las salidas de la villa tienen buenos caminos que embellecidos por las huertas á que proporcionan riego las mismas aguas y con el arbolado de frutales y moreras, etc., presentan sitios amenos y deliciosos, al mismo tiempo que la situación topográfica no les priva de la comodidad que aquellos requieren.

Termino: confina por el norte con Mediana y Fuentes de Ebro (a 3 horas), por el este con Quinto (a 4 horas), Azaila (a 5 horas), Vinaceíte (a 2 ½ horas) y el río Ebro (a 2 horas), Lécera (a ½ hora) y Almonacid de la Cuba (a 1 ½ horas) y por el oeste otra vez con Almonacid de la Cuba y la Puebla de Albordón (a 2 ½ horas).

Dentro de esta circunferencia se encuentran una dehesa boalar de unos 3/4 de hora de extensión, con un buen corral de ganado perteneciente a los propios, y como otros 40 corrales para encerrar el que corresponde a los particulares.

Terreno: es llano y se divide en secano o monte, y de regadío o huerta; esta consiste en 1.600 cahizadas que son de año y vez. La mitad de esta tierra es la que con propiedad se llama huerta, y tiene algunos millares de olivos y bastantes moreras, y se riega y siembra a fines del año impar; la otra mitad carece de arbolado y turna o alterna con aquella para el riego y siembra; una sesta parte de las expresadas tierras pertenecen a la primera calidad, 2 sestas partes a la segunda y la mitad á la tercera. Sobre otras 1.600 cahizadas de tierra hay plantadas de viña entre las que también se denominan algunas de huerta, aunque son pocas, porque se riegan dos veces al año; las restantes solo lo hacen cuando hay aguas sobrantes y se llaman de monte. Además hay en cultivo sobre 5.000 yuntas todas de secano, y si bien carece de bosques, el resto abunda en yerbas de pasto para los ganados. Solo, lo atraviesa el rio Aguas, conocido también con el nombre de Almonacid de la Cuba como hemos dicho, que tiene su curso hacia el este y va a desaguar al río Ebro; para facilitar su paso hay un puente de ladrillo con un solo arco descansando en bases de piedra sillería y se halla en estado ruinoso.

Sus aguas, además de dar impulso a las ruedas de 2 molinos harineros y un batan, facilitan por medio de una acequia el riego para las tierras que se han expresado, pero siendo las otras susceptibles de admitirlo, podrían aumentarse muy considerablemente si se ensanchase la referida acequia y de este modo reportaría beneficios considerables a la población decadente hoy hasta el extremo de precisar á muchos de sus moradores a abandonarla, por la miseria a qué se ven reducidos, de manera que hay muchas casas y hasta barrios enteros despoblados

La villa también se hermosearía con aquella medida porque disponiendo de mayor cantidad de aguas potables, no sería difícil conducirlas hasta el interior, proporcionándole de este modo algunas fuentes y dando más latictud a las huertas y jardines en que podrían convertirse los corrales que hoy tienen las casas.

Caminos: los hay provinciales y locales para carro y de herradura, todos están descuidados.

Correos: este servicio se halla al cuidado de un administrador que al mismo tiempo recibe y distribuye la correspondencia de varios pueblos. Llegan de Zaragoza los lunes a las 9 de la noche, y los jueves a las 5 de la tarde, y salen los martes y sábados por la noche para el mismo punto.

Producciones: la principal es la del trigo y se coge también cebada, avena, aceite hasta el número de 4.000 o 5.000 a. algunos años, vino sobre 50.000 cántaros, poca seda, barrilla, legumbres, hortalizas y frutas. Cría abundante ganado lanar, caza de perdices y conejos, y pesca de barbos muy delicados.

Industria: ciertamente es escasa la que hay en esta villa; pero tal como es, no puede pasarse en silencio la del estambre que puede competir por su finura con los mejores de Europa. De él se fabrican anascotes y fajas o ceñidores de un tejido admirable y del mejor tinte y hemos visto alguno de estos artefactos que han excitado la admiración de los mejores fabricantes nacionales y extranjeros; también se elaboran del mismo estambre teñido de negro y en blanco, medias que pueden competir con las mejores inglesas y que muchos las prefieren por su mejor finura y duración; los tejidos de estameñas, bayetas y mantas para las caballerías, no por tan apreciables como aquellos, sin embargo, con alguna mejora que se introdujese, tendrían salida considerable. Hay además bastantes telares de lienzos y los molinos harineros arriba indicados. Además de la de los molinos y batan que ya se han anunciado, hay 9 tejedores de lienzos y 30 pelaires que hacen fajas, anascotes, bayetas, estameñas y mantas para las caballerías.

Comercio: consiste en el que se hace en las tiendas de que se ha hablado al hacerlo del interior de la población; en la exportación de los objetos de la industria y de los artículos sobrantes que produce la agricultura, e importación de los que hacen falta.

Población: 497 vecinos, 2.385 almas.

Historia: esta es una de las poblaciones de más grandes e interesantes recuerdos históricos. Su primitivo nombre Bella, si liemos de creer a Sylburg, en sus notas a las antigüedades romanas de Dionisio Alicarnaso, descubre un origen griego, pues trae su etimología de la palabra Xexca que significa tierra de pantanos y lagunas.

Pero encontrándose la población en territorio celtíbero, la atribuimos más bien este origen, proviniendo tal vez su nombre del idioma greco-scythico que en la oscuridad de los tiempos unieran los bárbaros del norte al idioma de los primitivos íberos. De Bellia conserva una huella bien conocida el actual nombre Belchite.

Baste a esta villa para su gloria poder citar la muerte del grande Amílcar Barca, que viniera a sucumbir a su valor. Hallábase en Acra-Leuke, centro del poder cartaginés en España, y noticioso de que los Bebones se disponían a defender su libertad, que consideraban amenazada, se apresuró a caer sobre esta población, ciudad entonces al parecer de grande importancia. No la rindió al primer ataque, y dejándola cercada, retiró el grueso del ejército a invernar en Acra-Leuke. Entre tanto los Bebones llamaron en su ayuda a otros celtíberos, invocando particularmente la venganza de Inidortes. Acudió Amílcar contra este ejército, y entonces cuentan haber inventado estas gentes para desordenar al cartaginés, la célebre estratagema de los carros llenos de ramaje, tirados de bravos novillos, los que a las llamas del ramaje a que dieron fuego, se metieron en las filas enemigas, causando tal espanto en los elefantes y caballos, que el mismo Amílcar, no pudiendo sujetar el suyo, dio con él en un rio. Pero a esta relación de Frontino, se oponen Livio que indica haberle muerto sus enemigos, y Cornelio Nepote que dijo haber muerto peleando con los Bebones. Volvía Amílcar contra esta ciudad y sus auxiliares, el régulo Orisson, que aparentaba ser aliado del cartaginés, venia en sus filas con un ejército de celtíberos, y viendo la ocasión oportuna, hubo de volver sus armas contra el ejército cartaginés. Esto es lo que tenemos por causa cierta de la derrota de Amílcar, está en nuestro concepto la verdad histórica, sin que se pueda dudar haber sucumbido este famoso caudillo al valor de los bebones. En Corhelio Nepote se ha escrito con horror Beleones y Bellows: en Etephana Byzantino y en Artemidoro Beluarios, y cíi Plinio Beluarios. Éste los presenta adscritos al convento jurídico de Zaragoza.

La antigua importancia de esta población vino a desaparecer con su primitivo nombre por las grandes y largas vicisitudes que han afligido al país. Así no era ya aquella poderosa Bellia, cuando la reconquistó de los agarenos el rey Don Alonso I de Aragón por los años de 1117, quien la mandó poblar nuevamente con los mismos fueros de Zaragoza.

Fue Belchite una de las poblaciones que estando por el emperador Don Alonso fueron entregadas a Don Ramón, Conde de Barcelona, en seguridad del convenio celebrado entre estos príncipes en 1151 para hacer la guerra al rey Don Sancho de Navarra.

El 18 de junio de 1809 se encontraron en Belchite el ejército español al mando de Don Joaquín Blake, y el francés al de Suchet. Puso aquel su derecha en el calvario; su centro en Santa Bárbara, habiendo prolongado su izquierda hasta la ermita de Nuestra Señora del Pueyo, y en algunas partes formaba el ejército 3 líneas. Guarneciéronse los olivares con tiradores, y se apostó la caballería camino de Zaragoza. Aparecieron los franceses por las alturas de la Puebla de Albortón, atacando principalmente la izquierda de los españoles, la división del general Musnier. Amagó de lejos la derecha Flabert, y tropas ligeras entretuvieron el centro con varias escaramuzas. A él se recogieron luego los soldados españoles de la izquierda agolpándose alrededor de Belchite y Santa Bárbara, lo que no dejó de causar ya cierta confusión. Sin embargo, los fuegos de los españoles respondieron bien al principio a los de sus contrarios, manifestando todos deseos de pelear honradamente. Mas al poco rato, incendiándose dos o tres granadas españolas, y cayendo una de los franceses en medio de un regimiento, espantáronse unos, cundió el miedo a otros, y un terror pánico se extendió por todas las filas, siendo arrastrados en el remolino, mal de su grado, aun los más valientes. Solos quedaron en medio de la posición los generales Blake, Lazan y Boca, con algunos oficiales, los demás casi todos huyeron o fueron atropellados. Como la dispersión ocurrió al comenzarse la refriega, fueron pocos los muertos y prisioneros. Perdieron los españoles 9 o 10 cañones que habían salvado de la batalla de María, perdida tres días antes, y sobre todo, se perdió el fruto de muchos meses de trabajos, afanes y preparativos. Los franceses avanzaron el mismo día 18 a Alcañiz, y los españoles se retiraron en más o menos desorden a diversos puntos. A fines de diciembre de 1835 se dirigió a esta población en la que hizo algún botín, Añon, separado de la división de Quilez.

 
 
 
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